Durante mi carrera profesional he visto algo repetirse una y otra vez.
Cuando tienes que elegir entre talento y formación… apuesta por el talento siempre, no importa en qué envoltorio venga.
Porque muchas veces la formación trae diplomas, certificados y un CV impecable, pero no siempre trae hambre.
Un CV perfecto puede deslumbrar, pero eso no siempre significa que detrás haya alguien dispuesto a aprender, a construir o a luchar por algo.
En cambio, a veces aparece otro tipo de perfil, un CV más humilde, quizá sin todos los requisitos, quizá sin las universidades “correctas”, Pero detrás de ese papel hay algo mucho más valioso: Potencial.
Personas con hambre real…hambre de crecer, de aprender, de hacer, de contribuir.
Personas que todavía no lo saben todo pero que están dispuestas a aprenderlo y eso no siempre se puede enseñar.
Ese día aprendí algo que nunca se me olvidó: las empresas pueden formar habilidades, pero el hambre no se fabrica.
Por eso, cuando tengas que elegir… apuesta por el talento… lo demás
¡Se puede entrenar!.





